Tratamiento de Agua para el CampoAgua para el agro y el ganado.


Para el ganado el agua es el nutriente fundamental que interviene en cada proceso fisiológico de alimentación y crecimiento.

Tanto la calidad como la cantidad debe ser la adecuada para un óptimo funcionamiento de la salud de los animales.  El agua permite:

  • Transportar y procesar los nutrientes
  • Transportar el material de desecho, hormonas y mensajeros químicos.
  • Regular la temperatura corporal.
  • Lubricar las coyunturas.
  • Muchísimos procesos químicos básicos.

Sales en el agua para ganado.

El exceso o la falta de minerales en el agua es perjudicial para el ganado. Existen innumerables estudios que determinan los indices aceptables de concentración.  El agua de alta salinidad aumenta el consumo hasta los niveles de toxicidad donde el animal rechaza tomar el agua.
El agua obligatoriamente urinaria es la cantidad mínima que el animal necesita para poder excretar el exceso de sales disueltas. El agua libre es la cantidad de agua disponible para la producción de leche.

CLASIFICACIÓN SEGÚN INTA (en ppm)

 

MUY BUENA

BUENA

TOLERABLE

LÍMITE

TSD

2000

4000

7000

10000

SULFATOS

1000

1500

2500

3500

MAGNESIO

250

300

400

500

NITRATOS

200

300

400

500

Problemáticas que presentan algunos parámetros químicos - GUIA RAPIDA:

pH:
• pH elevados dificultan la digestibilidad, favorecen el crecimiento bacteriano y favorecen las incrustaciones
• pH demasiado bajos pueden producir ulceraciones y agresiones en los elementos de contacto, por ejemplo en las tuberías

Dureza:
• Agresiones en los elementos de contacto, por ejemplo corrosiones de los circuitos de calefacción o humidificación
• Dificulta la solubilidad de los medicamentos
• Favorece el crecimiento microbiano
• Es agresivo para el sistema digestivo de los animales

Cloruros:
• Gastroenteritis
• Aumento del consumo de agua
• Favorece el crecimiento bacteriano

Magnesio:
• Laxante

Nitratos/nitritos
• Alteraciones en la producción

Sulfatos:
• Aumento del consumo de agua
• Empeoramiento de los índices de conversión
• Efecto laxante
Hierro
• Procesos gastroentéricos

Cobre
• Toxicidad al combinarse con otros elementos

Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria Elaborado por Ing. en Rec. Hídr. (M.Sc.) Mario Basán Nickisch INTA-EEASE

Cloruros (Cl): El más común es el Cloruro de Sodio (ClNa), o sal común, que le da al agua gusto salado. Una concentración de 20 gr/lt resulta tóxica, aún en invierno, provocándoles falta de apetito, pérdida de peso y deshidratación. Con 15 gr/lt en el agua de bebida pueden soportar en invierno, pero aún a concentraciones menores resultan afectados los animales en el verano. El límite para rodeos de cría es de 10 a 11 gr/lt, y para invernada no debe pasar los 7 gr/lt.

El Cloruro de Magnesio (Cl2Mg) es de gusto muy amargo y de acción purgante suave. Las sales de Mg son más perjudiciales que concentraciones similares de Na. Un contenido de 2 gr/lt puede dar lugar a pérdida de apetito y diarrea intermitente, minimizándose este hecho si el agua contiene cantidades similares de Sulfato de Sodio.

El Cloruro de Calcio (Cl2Ca) aparece frecuentemente y su acción también es purgante suave. Los animales no toleran concentraciones mayores a 10 gr/lt.

- Sulfatos (SO4): Los más frecuentes son los de Magnesio y Sodio, dándole al agua un sabor amargo y un efecto purgante. Actúan sobre el equilibrio ácido-básico alterando las concentraciones normales de Calcio y Fósforo en el suero. Este efecto se minimiza cuando las aguas poseen Calcio, de allí la importancia de suplementar con Calcio y Fósforo la hacienda, si de la determinación previa del análisis de agua indica concentraciones nocivas de Sulfatos. Esto último externamente les provoca decoloración del pelo. El efecto laxante de los Sulfatos depende en gran medida del acostumbramiento de los animales, siendo el máximo tolerable de 4 gr/lt. Ahora si existe Ca en concentraciones altas en el agua ese límite puede llegar a 7 gr/lt.

La concentración mínima de los Sulfatos debe ser de 0,1 gr/lt para una óptima fijación del Nitrógeno no proteico por las bacterias no ruminales. Si se encuentra como Sulfato de Sodio (SO4Na2) en proporción de 1 gr/lt aproximadamente, favorece en un mayor consumo de alimento. En caso de no existi en el agua, es conveniente dar Sulfato de Sodio en bateas con harina de hueso y sal común, sobre todo cuando los animales consumen pasturas diferidas

Carbonatos (CO3) y Bicarbonatos (CO3H): En aguas de bajo contenido salino es común

que los Bicarbonatos sean las sales que aparezcan con mayores concentraciones, siendo el más común el Bicarbonato de Sodio.

Con altas temperaturas los Bicarbonatos se transforman en Carbonatos (Dureza temporaria).

Se ha determinado que los bovinos pueden ingerir concentraciones de Carbonatos y Bicarbonatos considerados en conjunto de 2 a 3 gr/lt sin tener trastornos, minimizándose este problema, ya que las aguas de bebida normalmente no pasan de los 2gr/lt.

Nitratos (NO3) y Nitritos (NO2): Su presencia va asociada a contaminaciones de materia orgánica en descomposición. También puede deberse a plantas acuáticas, algas, peces u otros animales muertos en los depósitos de agua o reservorios. Otro origen son los fertilizantes o las propias sales presentes en el terreno. Los procesos de descomposición de la materia orgánica determinan la formación de Amoníaco, que por oxidaciones sucesivas se transforma en Nitrito y finalmente en Nitrato.

De allí radica la importancia de manejar las áreas de captación y los reservorios de tal manera de minimizar el aporte de deyecciones de los animales. Este problema aumenta potencialmente en épocas lluviosas y disminuye hasta desaparecer en épocas secas. En caso que se determine la presencia tanto de Nitritos como de Nitratos en el agua de bebida, debe efectuársele un análisis bacteriológico para detectar la existenciao no de gérmenes patógenos.

Se estima que aguas que contienen de 1 a 3 gr/lt de Nitratos pueden producir intoxicaciones.

En el caso de los Nitritos tan sólo 10 mgr/lt pueden ocasionar problemas.

Los animales intoxicados, entre otros síntomas, presentan diarreas, salivación,

respiración rápida y cianosis.

- Arsénico (As): La elevada toxicidad del Arsénico exige un riguroso control de las aguas sospechadas, pues aún en dosis pequeñas pueden acumularse en el organismo y provocar intoxicaciones crónicas. Cuando sucede esto último los animales se encuentran inapetentes, débiles, se mueven con torpeza, pueden presentar convulsiones,

diarreas y gastroenteritis hemorrágica.

Para el bovino se estima que la concentración máxima en el agua de bebida se encuentra entre los 0,2 y 0,3 mgr/lt.

Haciendo un análisis particular de los Cationes y su incidencia en el agua de bebida:

* Sodio (Na): El Sodio combinado constituye casi el 3 % de la corteza terrestre, su concentración suele ser alta, llegando a inutilizar importantes fuentes de agua.

* Potasio (K): Es un elemento esencial en la nutrición, puede llegar a ser perjudicial en altas concentraciones, pero es muy poco frecuente. Sus propiedades son muy semejantes a las del Sodio y se lo suele agrupar con éste en los análisis químicos. Sobre todo cuando la salinidad del agua no es despreciable.

* Calcio (Ca) y Magnesio (Mg): Son los principales responsables de la dureza de las aguas, siendo muy frecuentes en las mismas.

Las aguas con un contenido elevado en sales de Magnesio poseen un sabor desagradable. Los límites para el Magnesio son de 0,25 gr/lt para vacas lecheras, 0,40 gr/lt para terneros destetados y 0,50 gr/lt para animales adultos. Mientras que para el

Calcio no se dan límites.