Nano-FiltraciónNueva Tecnología de Múltiples aplicaciones


El agua contiene, por razones naturales o intervención humana, diversos elementos cuya presencia puede ser indeseable: sólidos disueltos, microorganismos o partículas en suspensión. Aunque pueden eliminarse mediante diversas tecnologías, actualmente han adquirido gran relevancia en numerosas aplicaciones los sistemas de filtración tangencial por membranas.

Básicamente, dichos sistemas se componen de una bomba, que impulsa el líquido a tratar a cierta presión, creando un flujo paralelo a la membrana filtrante. Debido a las características constructivas del equipo, una parte del crudo atraviesa la superficie de la membrana (permeado), y el volumen restante es desechado (rechazo). El permeado queda libre de impurezas en mayor o menor grado, según el tipo de membrana utilizada, y el rechazo las arrastra para su eliminación (u otra aplicación).

Como se dijo, las impurezas que resulten filtradas dependerán del tamaño molecular de las mismas y el tipo de membrana utilizada. Cuando se pretende un alto grado de retención, pueden utilizarse membranas de nanofiltración, capaces de filtrar sólidos en suspensión, bacterias, virus y la mayoría de los iones multivalentes. Los iones monovalentes, como cloruros y sodio, se difunden a través de la membrana junto con el agua.

Por lo dicho, una de las aplicaciones más populares de la nanofiltración es la desalinización de agua con destino al consumo animal.

Foto_NANO